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Categoría: Novedades / Fecha: mar 8, 2016

"Todo lo que te pasa en la vida es un regalo que la vida te da" María Belón

 

Cuando hablamos de resiliencia, a veces tenemos que asociarla con personas que han vivido momentos de mucha adversidad y que su aprendizaje nos revela el reforzamiento que genera en el ser humano una situación de ese tipo. 

En esta ocasión, María Belón, superviviente del tsnumani de isla tailandesa de Phuket, inspiración de la película ‘Lo Imposible’, nos ayuda ha personalizar el concepto de la resiliencia con su experiencia personal y la de su familia. "Nuestra fortaleza es casi infinita" recalca Belón, que nos demuestra la necesidad que tiene el ser humano del miedo y cómo afrontarlo de una manera sabia. 

“Mi peor pesadilla fue el mayor regalo que me dio la vida” con esta palabras María habla de los límites de la fortaleza humana. La superviviente llega a explicar su experiencia “llegas a sentir mucho dolor, mucha asfixia, angustia… Sientes que no tienes ningún control sobre tu vida.  Y sobre todo, sientes una muy humana y estúpida tentación, que es ‘yo ya no puedo más’". Ahondando en esos momentos límite continúa subrayando, "toca escuchar a la vida que es más sabia que tú, y que te dice 'sí que aguantas un poco más’. Ahí aprendes que nuestra fortaleza es casi infinita. Está muy lejos de lo que nos decimos a nosotros mismos".

 

 

Belón no teme a rememorar el momento que pudo acabar con su vida sino que lo recuerda para comprender por qué está todavía aquí.  

Haciendo referencia a la película de J.Bayona "Lo imposible" inspirada en ella y en su familia comenta "como espectador en una película, uno aguanta poco. En la vida real aguantamos lo inimaginable. Estamos hechos de hierro".

Este material noble le acaba dando  pie a recitar la estrofa del poema 'Que sí que no... que lo mismo me da' de Facundo Cabral que viene a decir  “Al hierro para forjarlo lo meten al fuego ardiente, lo bañan en agua helada, el hierro gime, se queja y parece que llorara. Y después se convierte en martillo o en azada".    

Está claro que la vida nos dará tsunamis a cada uno por ello deberemos ser martillos y azadas para combatirlos.