Blog

Publicado por Reyes Rite, Presidenta de Iryde / Fecha: jun 6, 2014

Ser resiliente, vivir más feliz

Pensando en las circunstancias actuales, en el estado constante de estrés que vivimos, afrontando cada día situaciones difíciles, y en ocasiones permanentes en periodos de tiempo largos, vamos a pensar en los beneficios que nos aporta tener en mente que es la oportunidad para desarrollar la Resiliencia; ¡un logro en nuestra vida!

La Resiliencia es la capacidad del ser humano para afrontar una situación adversa y salir fortalecido. Es un sistema inmunitario anímico. Evita que situaciones amenazantes deterioren nuestro funcionamiento biopsicosocial. Además las estrategias que utilizamos para superar una dificultad se convierten en recursos adquiridos para afrontar otros retos mayores y se desarrolla interviniendo en las capacidades y fortalezas del individuo.

En los campos de concentración -durante la II guerra mundial-, los sobrevivientes denominaban a esta cualidad "escudo plástico", refiriéndose a la habilidad para hacer rebotar la adversidad. Más tarde el psiquiatra austriaco Víctor E. Frankl, ideó su concepto de "terapia del significado", que él mismo utilizó como prisionero en el campo de concentración de Auschwitz.

La gran noticia: ¡se puede desarrollar la resiliencia!

Trabajando la resiliencia, se obtiene una mejora de la comprensión y aceptación de la realidad, así como una mayor habilidad y creatividad para superar la adversidad. Podemos apostar por conseguir una vida plena, más feliz y con hábitos que nos permitan atesorar una mente saludable.

Para esto necesitamos:

  • Tener objetivos futuros, sin dejar nuestra existencia y por venir en manos de nada ni de nadie: para hacer frente a la crisis, la adversidad, el cambio permanente, el stress de una cierta situación, debemos poseer objetivos y resultados a obtener. Nietzche, en una famosa frase, dijo: “quien tiene algo POR QUÉ vivir es capaz de soportar casi cualquier CÓMO”. A nivel de empresas, este pilar también incluye la posibilidad de desarrollar la capacidad de visualizar objetivos a ser cumplidos, aún a pesar de lo complejo y ambiguo que el mercado pueda ser. Cuando esta competencia ha sido plenamente desarrollada, los peligros dejan de ser considerados como tales y se ven como verdaderas oportunidades.
  • Aceptar la realidad y enfrentarla: No hablamos de una condición optimista; el optimismo siempre es necesario en tanto y en cuanto no produzca una distorsión de la realidad. La existencia de objetivos futuros facilita el proceso de enfrentar y aceptar la realidad –por más difícil y compleja que la misma parezca-; por el contrario, la persona o la empresa que no puede ver una meta futura se dejará vencer por la problemática del presente
  • Búsqueda de sentido: Este tercer pilar está basado en el sistema de valores. Está constituido por la habilidad de poder ver la realidad y, a partir de ahí  buscar un sentido a las cosas terribles; de no verse simplemente como una víctima: “¿por qué esto me está pasando a mí?”, “¿qué le está pasando a mi empresa?”, “¿por qué me sucede esto?”. Las personas que han desarrollado la competencia de la resiliencia “crean, a través del sufrimiento, del stress y del cambio, elementos positivos que pueden tener significados para sí mismas y para los demás”. Lo mismo sucede con las empresas resilientes: no piensan en “por qué a mí” sino en “¿y por qué no a mí también?” y, desde ahí, generan valores que permiten la recuperación
  • Habilidad de hacer las cosas con los elementos que se tengan a mano (Recursos): Este último pilar es el que establece la relación entre el hoy (la realidad) y el mañana (los objetivos) y permite que, en situaciones serias de alto cambio y/o profunda crisis, se dé una cierta habilidad de innovación y flexibilidad para poder improvisar soluciones a uno o varios problemas con las herramientas disponibles en ese momento. El mismo permite desarrollar el proceso que transita el camino que va desde la Realidad del "Hoy" hasta el futuro que nos muestra los nuevos objetivos del "Mañana" y hacerlo con lo que contamos

Desde IRYDE estamos trabajando a través del coaching con PNL personal, y el de equipos para empresas,
a desarrollar esta capacidad y talento humano y organizacional, que da equilibrio y felicidad a la existencia.

Así que ¡ánimo a cada uno, porque todos tenemos la oportunidad de ser Resilientes y mejorarnos, mejorando nuestro entorno y nuestra sociedad con una contribución positiva y más humana!